La docencia universitaria endurece el plan de lucha con una semana de paro
Los docentes de las universidades nacionales de todo el país inician hoy-martes 26 de mayo-una semana de paro activo que se extenderá hasta el próximo 30 de mayo, en el marco de un plan de lucha impulsado por organizaciones gremiales universitarias ante la falta de respuestas a los reclamos salariales y presupuestarios del sector.
La medida es convocada por gremios nucleados en la CONADU Histórica y otras organizaciones sindicales universitarias, y contempla distintas actividades de visibilización, intervenciones en cátedras, asambleas y acciones de protesta en las casas de estudio de las diferentes provincias.
El reclamo central apunta a la recomposición salarial de la docencia universitaria. Desde los sindicatos sostienen que los incrementos otorgados por el Gobierno nacional continúan por debajo de la inflación y profundizan la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante los últimos meses.
Además, denuncian que la garantía salarial permanece congelada desde hace más de un año, situación que afecta especialmente a los docentes con menores ingresos. Según los gremios, el deterioro salarial impacta directamente en las condiciones laborales y en el normal desarrollo de las actividades académicas.
Otro de los ejes del conflicto es la situación presupuestaria que atraviesan las universidades nacionales. Las organizaciones sindicales reclaman una mayor asignación de recursos para garantizar el funcionamiento de las instituciones y exigen la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
En paralelo, los trabajadores no docentes también anunciaron medidas de protesta y actividades de visibilización en distintas universidades del país durante las próximas semanas, con el objetivo de exponer la situación que atraviesa el sistema universitario público.
La semana de paro activo se desarrolla desde hoy y hasta el 30 de mayo en universidades nacionales de toda Argentina, en el marco de un conflicto que mantiene en estado de alerta a docentes, no docentes y estudiantes, quienes advierten sobre el impacto de la crisis salarial y presupuestaria en la educación superior pública.

