El Niño vuelve a encender las alertas
Organismos meteorológicos y especialistas monitorean el calentamiento del océano Pacífico ecuatorial, una condición clave para la formación del fenómeno El Niño. De consolidarse, aumentaría la probabilidad de lluvias por encima de lo normal en el Litoral argentino durante los próximos meses.
La principal preocupación para regiones como Misiones, Corrientes, Entre Ríos y parte de Santa Fe radica en que este fenómeno suele estar asociado a precipitaciones superiores a los valores normales, crecidas de ríos, anegamientos y eventos meteorológicos más intensos.
¿Qué es El Niño?
El Niño forma parte de un sistema climático conocido como Oscilación del Sur-El Niño (ENSO), que se produce cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental se calientan por encima de sus valores habituales.
Ese aumento de temperatura modifica la circulación atmosférica global y altera la ubicación de las lluvias en distintas partes del planeta.
En términos generales, cuando el Pacífico se calienta, se libera una mayor cantidad de energía y humedad hacia la atmósfera, generando cambios en la formación de nubes y tormentas.
¿Cuánto debe calentarse el Pacífico?
Los organismos internacionales consideran que existe un episodio de El Niño cuando la temperatura superficial del mar en una región específica del Pacífico ecuatorial, conocida como Niño 3.4, supera en al menos 0,5°C el promedio histórico durante varios meses consecutivos.
Los eventos más intensos suelen presentar anomalías de entre 1,5°C y 2,5°C, e incluso superiores.
Aunque parece una diferencia pequeña, una variación de apenas medio grado en una superficie oceánica tan extensa implica una enorme transferencia de calor hacia la atmósfera y puede modificar patrones climáticos a escala continental.
¿Por qué afecta al Litoral argentino?
La relación entre El Niño y las lluvias en el noreste argentino está ampliamente documentada.
Cuando el fenómeno se instala, suele fortalecerse el ingreso de humedad desde el Atlántico y la Amazonia hacia el centro y norte del país, generando condiciones más favorables para lluvias frecuentes y abundantes.
En Misiones, Corrientes y el sur de Brasil, los episodios fuertes de El Niño históricamente estuvieron asociados a acumulados de precipitación muy superiores a los normales.
Por esa razón, los meteorólogos advierten que, si el calentamiento del Pacífico continúa consolidándose, la región podría atravesar un invierno más húmedo de lo habitual y una primavera con eventos de lluvia más intensos y recurrentes.
Uno de los casos más recordados fue el fenómeno El Niño de 1997-1998, considerado uno de los más intensos del último siglo.
Durante ese período se registraron inundaciones históricas en distintas provincias del Litoral y en la cuenca de los ríos Paraná y Uruguay.
Especialistas aclaran que todavía es prematuro afirmar que el próximo evento alcanzará aquella magnitud, pero coinciden en que los indicadores actuales justifican un seguimiento permanente.
Qué podría pasar en Misiones
De mantenerse la tendencia observada en el Pacífico, Misiones podría experimentar:
- Mayor frecuencia de lluvias.
- Acumulados mensuales por encima de los valores normales.
- Incremento de tormentas intensas.
- Crecidas rápidas de arroyos y cursos de agua.
- Mayor riesgo de anegamientos e inundaciones localizadas.
No obstante, los especialistas remarcan que El Niño no implica lluvias permanentes todos los días, sino una mayor probabilidad estadística de que los períodos húmedos sean más frecuentes e intensos que en un año normal.
Por ello, organismos de monitoreo climático y áreas de Protección Civil ya comenzaron a recomendar planificación y medidas preventivas para afrontar un escenario que podría extenderse desde el invierno hasta buena parte de la primavera e incluso el verano.

