Tras la derrota ante el equipo conducido por Guillermo Barros Schelotto, Gallardo suspendió la conferencia de prensa habitual y se tomó varias horas para reflexionar. Ese proceso derivó en la decisión de cerrar un ciclo que había comenzado en agosto de 2024, cuando regresó al club de Núñez para reemplazar a Martín Demichelis, su sucesor tras el exitoso primer período.
Durante esta segunda etapa, River no logró conquistar títulos ni estuvo cerca de hacerlo. La excepción fue la Supercopa Internacional, una final heredada de la gestión anterior, que perdió ante Talleres en definición por penales el año pasado. En total, Gallardo dirigió 85 partidos, con un balance de 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas.
Los puntos más altos de este segundo ciclo fueron dos victorias ante Boca que hoy aparecen lejanas: el triunfo 1-0 en La Bombonera por la Liga 2024, con un equipo alternativo, y el 2-1 en el Monumental por el Torneo Apertura 2025. Resultados considerados escasos en relación con las expectativas que generó su regreso.
En contraste, el equipo no logró competir en las dos ediciones de la Copa Libertadores que disputó, en las que no fue rival para Atlético Mineiro ni Palmeiras, y tampoco consiguió clasificarse a la actual edición. A eso se sumaron eliminaciones prematuras, un paso deslucido por el Mundial de Clubes y derrotas consideradas inadmisibles, incluso como local, frente a equipos como Riestra, Sarmiento, Gimnasia y Tigre.
Todo este recorrido se dio, además, en un contexto económico favorable para la institución. River invirtió cerca de 100 millones de dólares en la conformación del plantel, en gran medida a pedido de Gallardo, pero el resultado fue un equipo descompensado, con nombres de peso y rendimientos muy lejos de su mejor versión.
La derrota frente al Vélez de Guillermo Barros Schelotto —un rival con fuerte carga simbólica— terminó de sellar el final. Mientras el primer ciclo de Gallardo, con 14 títulos entre 2014 y 2021, permanece como una de las etapas más gloriosas de la historia del club, esta segunda experiencia dejará un saldo limitado y abrirá de inmediato la búsqueda de un nuevo entrenador para River.