Mujer discapacitada necesita construcción de unbaño

En el barrio «El Pueblito» de Santo Pipó, administrado por la intendenta Mabel Cáceres (FR), vive María Elena Morel, de 65 años, que padece diabetes. Hace un tiempo tuvo un Accidente Cerebro Vascular (ACV), es discapacitada motriz, y sobrevive en condiciones precarias con su esposo, Marcelino Ortiz, que también padece diabetes y tiene más de 70 años.

Ellos necesitan mejorar su vivienda y especialmente el baño -que en realidad es una letrina- que no sólo está muy deteriorado, sino que les queda lejos de la casa, y al no tener una pierna, y con un patio plagado de pozos, a María se le hace muy difícil llegar.

Los militantes del PAyS y del Movimiento Evita, Juan Lukasieviz y René Peralta, se acercaron hasta su barrio junto con el diputado Martín Sereno, para interiorizarse sobre el problema y ayudarla a gestionar una solución.
«Ya nos habían comentado estos compañeros la preocupación por la situación de la abuela María, y de su marido que tienen dificultades para movilizarse, y cuando fuimos a su casa vimos que realmente la situación es muy crítica y de total abandono. Ella tiene medio cuerpo paralizado, y le amputaron un pie, y trasladarse hacia la letrina distante a más de 20 metros de la casa es un gran sacrificio; además en sus condiciones de discapacidad física, para cocinar se arregla con tizones porque no cuenta con una cocina a gas», explicó el legislador.

María Morel mujer discapacitada de Santo Pipó
María Morel mujer discapacitada de Santo Pipó

Materiales para hacer un baño nuevo
El matrimonio carece de seguimiento en el control de su salud. No reciben ayuda municipal ni provincial y desde el PAyS ya comenzaron a hacer gestiones ante el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha) para obtener los materiales y poder construirle un baño y mejorar la casa.
«Cuando nos entreguen los materiales; vamos a poner la mano de obra, como ya hicimos en otros casos, sobre todo con personas discapacitadas. Así entendemos la política, dando respuesta a las necesidades de la población que más lo necesita. Por eso sostenemos que lo social y lo político van de la mano, y cuando la política se aleja de lo social entra en un micro mundo ajeno y pierde su función más útil. La política es la herramienta para transformar la realidad y avanzar en la conquista de derechos», señala.

Precariedad hasta para poder cocinar
María Elena reclama la falta de ayuda del Estado que debería ocuparse de su situación. «Estamos pasando muy mal con mi marido, yo perdí un pie por la diabetes, tengo un brazo atrofiado y a la noche me duele, y la atención del Pami es un desastre. La pensión que recibo no nos alcanza para nada, a veces una de mis hijas me trae algunas mercaderías».
Hace más de diez años que vive en esa casa; tiene cinco hijos, algunos viven en Buenos Aires y otros dos en Posadas.
La mujer ya está en edad para jubilarse, y espera que le realicen los trámites; además necesita una silla de ruedas porque sólo se maneja con bastón.
«El doctor me dijo que necesito una cocina a gas porque el humo del fuego en el suelo me hace mal, yo me conformo aunque sea con una cocina a leña.
El tema del baño es un gran problema porque a la noche tengo que ir allá lejos, y me da miedo, y a mi marido también le cuesta porque apenas camina. Lo único que pido es que me den una mano, porque a veces no tenemos para comer y por la diabetes y como soy celíaca ni siquiera puedo hacerme un reviro», lamenta.

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